Feria Costumbrista de Lota

IMG_4908En un viaje por trabajo que realicé a la ciudad de Lota, tuve un momento a la hora de almuerzo para pasear y estirar las piernas después del largo viaje. Dateado por un amigo fui al sector de Lota bajo, cerca de la estación de ferrocarril, me indicó que ahí se instalaba una feria estable y que además tiene puestos de productos del mar a muy buen precio y excelente calidad, partí en esa dirección, no pensé que daría con las coordenadas pero llegué.

Que agradable sensación de aire limpio, aroma a especias, hortalizas, mariscos y pescado, empanadas fritas, etc., en resumen comida fresca, me dejé llevar por esos aromas hasta que llegué a un puesto donde venden pescados, mariscos y algas para llevar, es una marisquería por donde se mire, la diferencia está en que también se puede comer en el local, tiene un par de mesitas y bancas, todo bien limpio, sin olores fuertes que podría generar este tipo de productos, todo lo contrario, un placer del aroma a pescados y mariscos frescos.

En Santiago dejo de comer muchas cosas, hay productos que de frentón no consumo en ningún lugar ya que conozco el sabor fresco de ellos y he comprobado que no lo son en Santiago, aunque algunos digan lo contrario. Uno de estos productos es el Piure, este marisco que muchos lo encuentran incomible, les encuentro toda la razón si lo han comido en Santiago y más si lo compran en esas bolsitas plásticas, pero lo han probado en una caleta o un lugar como Lota?, lo dudo, si fuese así no pensarían lo mismo, este producto fresco tiene un equilibrio perfecto en el sabor, no es fuerte, casi parece lengua de erizo en textura, con bastante limón es un manjar (mientras escribo se me hace agua la boca).

Llegué al sector donde están estos locales y obviamente probé los piures, un gran plato, al natural, sin grandes pretensiones, sólo piures, limón y un poco de cilantro. Sin palabras, sumé un cebiche de salmón, este no estaba muy bueno, para comenzar estaba en cuadros, a mi por sabor me gusta raspado, y exceso de ajo le jugó en contra, ambos platos por $5.000. Para terminar esta visita compre una empanada frita para llevar, la que degusté mientras paseaba por la feria.

Entre suma y resta salí con una buena experiencia y lo mejor de todo comer ese maravilloso plato de piures que tengo claro pasará mucho tiempo para volver a encontrar esa calidad y frescura.

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