Ruta de los sabores en #SCL: Aromas, texturas, color y sabor.

Pescado frito y papas fritas
Pescado frito y papas fritas

Hace un par de semanas atrás estuve de cumpleaños y quería hacer algo muy especial para mis invitados, preparar yo todo y no contratar catering como otros años, planifiqué lo que quería y partí a la cuna de los sabores y aromas culinarios de Santiago: La Vega Central.

Para hacer esta proeza, es necesaria una buena planificación, ya que si vas a la Vega sin algo claro, terminas comprando todo lo que ves. Para mi es la tentación en su máxima expresión. Ya tenía claro el menú: algo buffet, porque 20 personas es un número muy grande para hacer una cena. Además, consideré toda la fauna que llegaría, con gustos diversos, desde vegies extremos, hasta grandes carnívoros.

Ya tengo individualizados a mis proveedores en la Vega. El que más lejos me queda en la ruta, es el de los limones, siempre le compro a él. Está ubicado frente a la entrada de la Vega, por Salas con General Lastra. Luego voy donde, para mi gusto, está la mejor verdura y precios: el último galpón casi llegando a Dávila Baeza con Nueva Rengifo. Allí encuentro las cebollas, el rey del tomate, el de la palta, los apios gigantes y frescos, pimentones muy baratos y de todos los colores (rojo, amarillo, verdes).

Luego de esa compra me dirijo a los locales de productos especiales, en este ámbito, los peruanos la llevan. Tienen un cuanto hay, lo que se te ocurra, desde el limón sutil estable, a las flores comestibles…

Quesos, jamón y delicatesen también se pueden conseguir, si bien no es mucha la diferencia de precios, para ahorrar tiempo una excelente alternativa es un local antes del primer pasillo, entrando por Antonia López de Bello, hacia la derecha.

Una vez realizadas las compras, partimos a almorzar y me dije: ¿por qué no probar una cocinería? Partí al otro sector de la Vega llamado Mercado de Abastos Tirso de Molina, que está entre Artesanos y Antonia López de Bello. Entre tanta oferta es todo muy similar, así que opté por el que se veía mejor. El local se llamaba “Las dos hermanas”. Como entrada, una sopa de mariscos, con choros en su concha, estaba bastante rica. Luego pedí una merluza con papas fritas, mi compañero de compras pidió costillar con puré y nos trajeron una ensalada chilena. Como bebestible, ahí se estila pedir bebidas de un litro en botella de vidrio. Quedé con la impresión de que las bebidas en esas botellas tienen un mejor sabor.

Creo que el precio que nos cobraron fue excesivo, error nuestro no consultar antes: $11.000 por los dos platos más la bebida y antes habíamos visto locales en vecinos, los mismos platos que pedimos y no superaban los $2.500.

Con ese sabor amargo y nada que hacer porque lo comido y lo tomado ya no nos lo quitaba nadie, partimos directo al terminal de las flores lugar de distribución de las flores en Santiago: Avenida Presidente Eduardo Frei Montalva 1615, Independencia, Santiago. Siempre he dicho que este mercado es como la bolsa de valores, sus precios varían de acuerdo a la fecha, día y hora en que se compra, así que mucho ojo si va a comprar en días religiosos, de la madre, etc.

Siempre he sido de gustos simples en flores, por lo que compré unos crisantemos pequeños 2 paquetes, 30 varas de girasol y otras flores para decorar los arreglos, valor total $15.000.

Y así, me preparé para mi celebración. Así que ya saben: si desean hacer algo para agradar a sus invitados, el sector norte de Santiago tiene todo para lograrlo.

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